Cada temazcal (inipi, casa de sudar) sigue sus propias tradiciones y rutinas, las cuatro rondas de los temazcales de Raíces de la Tierra siguen los significados de los cuatro días y años.

Una vez que las piedras están listas, los águilas (cuidadores del fuego) abren el espacio alrededor del temazcal y todos los participantes son limpiados con humo (de hierbas y copal) por los águilas.

Todos los participantes entran al temazcal vestidos, las mujeres con un vestido liviano, los hombres con pantalones cortos. Hay varios temazcales, un temazcal sólo para mujeres y, por lo general, dos mixtos.

El corredor (guía) de la ceremonia entra primero al temazcal y bendice el espacio con salvia o humo de copal. Los participantes entran cuando son llamados, en el sentido del recorrido del sol (de la izquierda a la derecha).

Una vez que todos estén adentro y hayan encontrado un lugar, el corredor les pide a los águilas que traigan las primeras piedras. Las primeras piedras representan al Creador, a la Madre Tierra y los puntos cardinales. Se les da la bienvenida con hierbas y una canción. Luego entra la abuela agua y la puerta se cierra.

Cuatro rondas – dos a la salida del sol y dos al puesto del sol.

Cuatro rondas de mucho canto y rezo. Es tiempo de agradecer al Creador por nuestras vidas y de escuchar a nuestro interior. Entre las rondas se abre la puerta y entra viento fresco, más piedras calientes y agua fresca son traídas. Es hora de descansar y contar historias.

La primera ronda es dedicada al abuelo fuego y los espíritus.

La segunda es para la abuela luna – el agua y la familia.

La tercera es dedicada al padre cielo – al aire y nuetros amigos.

La cuarta ronda es dedicada a la Madre Tierra y a nosotros mismos.

Las águilas, cuidadores del fuego, mantienen el fuego y entran las piedras al temazcal.

Si tienes alguna pregunta o necesitas algo, diríjete a ellos, ellos visten bandanas rojas.